La gran seguridad en que tiene en sí mismo le permite quedarse solo en casa sin destrozar nada.
Con sus patas cortas y su largo pelaje, atrapa todo el polvo que encuentra.
El scottish no es un perro demasiado grande y su manto le sigue como una estela.Por lo tanto hay que dedicar mucho a tiempo a acariciarle, además del footing indispensable para que mantenga la línea.
Es un perro con lo que resulta agradable convivir, ya que no es en absoluto problemàtico.Fácil de conformar, se acomoda bien a todas las situaciones tanto en la ciudad como en el campo , siempre y cuando pueda correr, saltar y excavar hasta no poder más.
Datos de interes.
*Su recio pelaje exige un vigoroso cepillado diario.
*Son obligatorias dos salidas de veinte minutos como mínimo cada día.
*Excava el suelo, pero jamás toca la moqueta.
*Como no padece ansiedad, no hace travesuras cuando su dueño se ausenta.
*Es fácil de alimentar, pero tiene el estómago frágil.
*Precio de venta moderado.
Espacio Vital
Desde que ya no gasta energia cazando zorros en landa, el scottish tiene tendencia a engordar. Respete la necesidad que tiene de ejercitar sus patas , sobre todo si vive en un piso.
lunes, 28 de febrero de 2011
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